Es el uso de desinfectantes para la eliminación de virus, hongos y bacterias.
La aplicación del producto se hace mediante equipo de nebulización que atomiza el tamaño de la gota de agua entre 25 a 10 micrones haciendo efectivo su control.
La sanitización está dirigida a baños, camarines, comedores, oficinas y en general a áreas de alto tráfico de personas.
Se utilizan productos en base a amonios cuaternarios, nanopartículas de cobre, peróxido de hidrógeno, entre otros.